Preguntas de abril

¿Vale tanta inmensa pena escuchar de ciertos generales, un 14 de abril y otro también, cualquier cosa que no sea una disculpa a toda la sociedad uruguaya, en especial a las víctimas de sus crímenes y a sus familiares? ¿Qué otra actitud cabría esperar de los generales de abril, si algo de humanidad se escondiera debajo de su uniforme, más que ponerse a disposición de la justicia y del gobierno para confesar sus aberraciones y señalar el sitio donde están enterrados los asesinados?
¿Qué tuvo de santo este viernes?
¿Sabrán los generales de abril, en medio del barullo de su reivindicación del honor y de la patria, que la verdad y la justicia no son palabras, sino valores? ¿Sabrán que la ley de caducidad no los hizo menos culpables? ¿Sabrán que la impunidad no es perdón, sino miedo y, lo que es peor, indolencia?
¿Existen seres humanos que nacen sin vergüenza? ¿Existen seres humanos que la pierden hasta la última gota? ¿Eso es el coraje? ¿Eso es lo que diferencia el honor del "pundonor"?
¿Mentían los legisladores que en 1986 aseguraron que la ley de caducidad no impediría buscar a los desaparecidos ni condenar a los asesinos de Michelini y Gutiérrez Ruiz?
¿Sentirán vergüenza los uruguayos que votaron amarillo en 1989? ¿Quedará alguno que crea que no hubo torturados, asesinados, desaparecidos? ¿Quedará alguno que piense que las víctimas "algo habrán hecho" para merecer ese destino? ¿Quedará alguno que les guarde temor o respeto a los generales de abril?
¿Será posible mirar con confianza hacia adelante sin sacarse la venda de la nuca?
¿Enseñarán ahora en los liceos militares que golpear y asesinar a indefensos no tiene nada que ver con la guerra? ¿Sabrán los futuros oficiales de las fuerzas armadas que los generales de abril son unos cobardes?
¿Puede un país pobre gastar 650 mil dólares diarios para mantener instituciones que en los últimos cuatro decenios han agredido, más que defendido, a la sociedad? ¿Puede el presidente de ese país ser el presidente de honor de un club social sin honor, el Centro Militar, que glorifica a los generales de abril?
¿De qué se ríe Gavazzo? ¿De qué se indigna Paulós? ¿De qué está hecha el alma de Gregorio Álvarez? ¿Qué pecados confiesan en la iglesia Juan Carlos Blanco y Juan María Bordaberry? ¿Qué sacerdote podría absolverlos, y en nombre de qué dios?
¿Algún vecino los saluda?
¿La vejez no les regaló ni un gramo de bondad?
¿Qué convicción motivó a los anteriores presidentes a proponer el ascenso de militares que violaron los derechos humanos? ¿Qué convicción motivó a los legisladores que avalaron esos ascensos? ¿La política del "es lo que hay, valor"?
¿Se restableció, en realidad, la independencia al Poder Judicial el 1 de marzo de 1985? ¿Los jueces impartieron justicia en estos años o se limitaron a impartir sentencias? ¿En qué planeta espera encontrar justicia Eleuterio Fernández Huidobro, si Argentina, Chile y España no le sirven?
¿Cambia, todo cambia? ¿Habrá valido tanta inmensa pena la ley de caducidad? ¿Seguirá valiendo tanta inmensa pena? ¿Alguien cree que habrá un golpe de estado si se anula?
¿Habrá que esperar a que se retire el último militar que haya estado activo en la dictadura para que las fuerzas armadas le pidan perdón a la sociedad uruguaya?
¿No debería pedir perdón, también, el otro demonio, el único otro demonio, el que devora el espíritu de los civiles que por miedo, comodidad o conveniencia condonaron los crímenes del régimen?
Y, en el muy improbable caso de que lo pidieran, ¿habrá que perdonarlos?
Marcelo Jelen
